LOS NEGROS Y LOS QUE REALMENTE TRABAJAN

Esta vez tenemos otra sorpresa. Imagínese que dos indígenas de aquí cerca, en mero Zinacantàn, van a viajar bien lejos. Y nos cuentan sus aventuras.

Ya llegaron hasta Washington. Y nos van a platicar de quienes trabajan allá y de los negros.

Como todos sabemos, para el indígena de Chiapas los negros no son buenos. El Dios de la muerte maya era negro. Además, los cimarrones, esclavos negros que se escapaban y se escondían en las cuevas, les daban mucho miedo. ¿Y no será que se acuerdan de los capataces de los finqueros eran negros también?

Así que nuestros amigos zinacantecos fueron bien valientes al ir a ver a los negros.

La primera parte del relato sucedió en la Calle catorce, misma que fue quemada por los negros, cuando mataron a Martin Luther King, un negro que peleaba por los derechos de sus hermanos.

La segunda parte nos habla de los pensamientos de un zinacanteco sobre quienes realmente trabajan y como les va a los negros.

Nuestros viajeros se llaman Romín Teratol y Anselmo Pérez.

 LOS NEGROS Y LOS QUE REALMENTE TRABAJAN

 Fuimos a las casas de los negros.

–          “Hasta aquí están las casas de los gringos, al otro lado están las casas de los negros”.  – nos dijeron.

–          “Parece que los negros están muy apartados”. Yo pensé que estaban mezclados. No, están divididos, esta es la raya”. – nos dijeron.

 Ah bueno, las casas de los negros iban asta allá. Desde aquí hay puro negro. Fuimos a las casas de los negros.

–          “¿no será que nos van a comer?”

–          “no, tal vez no saben comer a la gente”.

 Fuimos  a sus casas y tenían cosas buenas también, pero no era trabajo de ellos sino de atajadores. Lo que venden es revendido…

 Sobre los edificios de allá, la gente no acostumbra a trabajar con las manos, trabajan más con las maquinas. Cuando tiran los edificios viejos, si los están renovando, los derrumban con maquinas. Hay una maquina que echa una cosa de metal, con forma de aguacate. Eso es lo que derrumba las paredes. Pero no se ve que eso sea trabajo: las paredes caen rumoreando. Cuando las marran, tal vez eso si se hace un poco con las manos. Pero los negros son los que más hacen ese trabajo. Pero son los gringos los que más trabajan en las oficinas, porque pocas veces los negros encuentran su trabajo allí. Por eso ellos son sus trabajadores, construyen edificios, construyen puentes, todas esas cosas. Eso es el trabajo de ellos, porque no los dejan estudiar como ellos si hacen. Por eso los negros no han subido mucho. Solo hay maestros de escuela y otros trabajos tan bajos como ese. Ese es el único trabajo que consiguen. O trabajo de caminos. Ese es el único trabajo que consiguen.

 Y las mujeres se casan con los gringos, también. Y las mujeres gringas también se casan con los hombres negros. Dicen que sus niños salen mezclados.

 Pero cuando ya hayan nacido muchos. Al principio salen los blancos y hasta el sexto o el séptimo salen los negritos.