JUAN CUERO

Ya conocen ustedes tanto la estructura como el significado de los cuentos de TRAMPOSO, por haber leído nuestra columna.

En esta ocasión, sin embargo, nuestro cuento presenta una novedad: la hazaña del héroe se convierte en la verdadera iniciación de este a la vida de hombre cabal.

Ustedes recuerdan nuestros primeros relatos sobre el Indio Rey, verán como aquella figura aparece sorpresivamente en este cuento, a pesar  de que se trata de dos tradiciones diferentes.

No nos preocupemos, las varias tradiciones se hacen una en latradición oral viva.

JUAN CUERO

-Hace mucho tiempo había un señor, Juan Cuero se llamaba. Le llamaban Juan Cuero porque la ropa que usaba nada más era de piel.

–Bueno salió a buscar trabajo, caminaba encontró en el camino a un su amigo.

-“Hasta dónde vas?

-“Me voy a buscar trabajo, no sé si voy a encontrar”, dijo Juan Cuero.

-“¡Ah! pero ¿llevas tu herramientas?”  dijo su amigo.

-“¡No!, no sé con qué voy a trabajar” dijo Juan Cuero.

-“Si quieres algo, algo bueno, compra una hoz y una hacha” dijo su amigo.

-“¡Ah! respondió – “¡está bien! ¡Gracias por decírmelo. Voy a comprar si con eso podemos ganar, si con eso encontramos trabajo.” Dijo Juan Cuero.

-“¡Eso sí!” dijo su amigo

-“Bueno, gracias, pues, allí nos vemos, me voy, pues” dijo Juan Cuero.

– se fue a compro una su hoz, una su hacha, se fue. Llego a un pueblo grande, busco trabajo

-“¿No tienes trabajo?” dijo llegando a una casa.

-“¿Qué clase de trabajo quieres?”

-“Quiero lo que hay. Si hay corte de zacate, asi nomas quiero” dijo Juan Cuero.

-“¡Ah!, dijo, hay, pero solamente por tarea” dijo el dueño del lugar.

-“Bueno, vamos a ver si me sale la tarea. ¡Haría una prueba! ¡Trabajaría si me das mi trabajo!” dijo Juan Cuero

-“¡Ándale! Pues “dijo su patrón

Trabajo sin pena cada una de las tareas. Ganó mucho en un solo dia ¡Quien sabe cuantas tareas saco en un día! Allí estaba amontonado su zacate ¡mucho! Asi cada dia. Bueno, poco a poco, se conoció que había un  Juan Cuero.

Lo oyó un rey

El rey lo mando traer porque había un animal grande que llegaba a la casa de ese rey. Por que buscaba su comida a media noche. Llegaba la serpiente, seducia a la gente para que saliera, para comérsela, paran llenar su barriga. Por eso lo mando traer de su tierra.

-“Bueno, voy, pues” dijo llegando Juan Cuero.

-“Aquí! dijo

-“Ahh ¿Qué dices? ¡Qué ordenas?” dijo Juan Cuero.

-“No hay orden, te digo que si no quieres hacer te mi hijo, si no quieres quedarte con: mi hijo, si no quieres que te de una mi hija, si no quieres casarte con ella”.

-“¡Ahh! Dijo, ¿Dónde está tu hija?”

-“Esta aquí, viene. Espera, le voy a mandar traer”

-“¡Ah! hazla venir, pues”

El rey mando traer du hija. Vino.

-“Aquí vine. ¿Qué dice tu corazón si nos casamos, si me quieres?” dijo la hija del rey.

-“¡Quiero!” dijo Juan Cuero.

-“Ah!, dijo pero si de una vez no quedamos juntos, no vas a huirte despuesito, nunca vas a irte, porque ya te quedaste para siempre” dijo la muchacha

-“¡Bueno, está bien!” dijo Juan Cuero.

Se puso el sol. Entro la noche

-“Bueno, yo voy a dormir aquí, ustedes, con mi hija, váyanse a dormir allí en el cuarto, al más lejecitos, váyanse allá” dijo el viejo el papa de la muchacha.

-“Bueno, está bien” dijo Juan Cuero.

Se fue a dormir con su mujer.

Le dejo llevar.

Iba acompañarla la primera noche se fue contento ya. Porque ya acompañaba a su mujer. Bueno fueron a dormir. Al Juan Cuero no le entro sueño de una vez. Paseaba para allá, paseaba para acá.

-“Ven ¡duerme Juanito, ven, vamos a dormir! ¿Nos acompañamos?” dijo la muchacha.

-“¡Ah! espérate un ratito y voy a dormir” dijo Juan Cuero, allí caminaba, iba y venia en la casa! No le entro sueno.

-“Ven ¡apúrate, Juanit0! Durmámonos” insistió la muchacha, porque quería acompañar a su marido.

-“¡Ah! no se puede, espera todavía, vengo al ratito” dijo Juan.

-“Bueno, mira, Juanito, con franqueza te dijo, ¿estás listo? Porque va venir, una serpiente, porque aquí ya nos vamos a morir. Es demasiado tarde porque ya viene y aquí nos a va a comer” dijo la muchacha.

-“¡Ah! dijo Juan, va a venir una serpiente, pues”.

-“Si viene, porque llega a medianoche, viene aquí, porque viene queriendo su comida. Por eso la seduzco para que venga, asi como te traje a ti, con verdad te digo” dijo la muchacha.

-“¡Ah, cabron! ¡Con que engaño vine, pues! ¡No fue con buena palabra que me case contigo! dijo Juan.

-“No, es que la serpiente viene a comer gente. Ahora ya nos vamos a morir.” Y lloro mucho.

-“Bueno, no te preocupes, hija, vamos, ven si puedo. Entonces, si gano voy a decirlo a tu papa en la madrugada, dijo Juan

-“Bueno”, dijo “no llores” dijo Juan.

-“No, dijo la hija, pero ¿crees que vas a poder?. Porque ha sobrevivido, una muchedumbre de soldados vino, pero paso la prueba de las halas, ni siquiera murió. No muere de matanza. Ya hicieron lo que pudieron con sus balas” dijo la muchacha.

-“Ni modos, pero vamos a ver que hayo yo” dijo Juan Cuero.