CUANDO ENVEJECIO EL REY

Bueno, una vez que habían salvado al Rey, el se quedo muy contento. No se preocupaba más. Pero ese pleito duro quien sabe cuánto, por cuanto tiempo. El Rey ya se había envejecido. Y decía ya de viejo:

–          Yo ya estoy muy viejo, ya no puedo hacer nada, ya no puedo chuchar. ¿Quién me va a sustituir? Nadie quiere ocupar mi lugar. Pero pienso hacer algo. Nomas no se lo digan a nadie, aunque sea mi amigo o quien sea, no les digan adonde fui. Porque yo me voy a envejecer. Cuando regrese de mi viaje voy a llegar bien jovencito.

 Esto fue lo que hizo cuando ya se sentía muy viejo. Les dijo a sus hijos, a su yerno y a su esposa:

–          Yo me voy a meter en este garrafón y de allí voy a salir muchacho, bien joven, bien chamaco. Pero no quiero nadie que me vea donde este. Si viene algún amigo o viene alguien, le dicen: “no está aquí, se fue lejos, se fue de viaje”. Yo voy a entrar aquí seis meses. Al ajustar seis meses voy a salir ya joven. – dijo el Rey.

–          Bueno. – dijeron sus hijos y todos obedecieron.

 El Rey tenía una hija, que parece que era la última de todos sus hijos. No tenía marido todavía, pero ya tenía novio. Unas personas vinieron a visitar, para ver a donde se había ido el Rey.

–          No está aquí; se fue lejos, se fue de viaje. – contestaron sus otros hijos.

 Entonces el novio de la muchacha pregunto:

–          ¿Dónde está nuestro papá? ¿Por qué no regresa? Ya tiene meses que se fue. ¿Por qué tarda tanto en su viaje? Yo oí una plática, pero no sé si será cierto. Dicen que nomas allí esta, dicen que se quiere rejuvenecer, que quiere volver a ser joven. ¿Por qué no vamos a ver donde esta? A lo mejor está haciendo algo. Como nosotros lo conocemos no le pasa nada. Otras gentes, claro que no lo puede ver. Pero nosotros somos familiares, vamos a ver como esta, vamos a ver si es cierto. – le dijo a su novia.

Entonces la muchacha también dijo:

–          Si pues, pero nomas que él dijo que ni una persona lo podía ver. Ni siquiera nosotros lo podemos ver. Porque si lo miramos es malo. Cuando ajusten los seis meses, va a salir más joven. Esto dejo dicho.

–          Pero no. ¿A dónde está? ¡vamos a ver! – contento el joven.

 La muchacha le enseño.

–          ¡mira! Aquí está en el garrafón. – dijo.

No se veía lo que había adentro del garrafón porque era negro. Entonces el muchacho lo destapo. Allí adentro se veía una cosa chiquita, pero al ser vista, se desapareció. Así termina; así fue como desapareció el Indio Rey de antes.

¿Qué les parece escuchar la explicación tradicional de algunos de los acontecimientos cotidianos?

Esta vez presentamos un relato explicativo, este no pretende decir la causa científica de un fenómeno sino que representa un género literario conocido en todo el mundo, que hace referencia a otro tipo de casualidad. Como este género forma parte de la tradición oral, tiene relación con hechos vividos  por los Zinacantecos. En esta ocasión se trata de un relato de caminantes, probablemente para ser contado en referencia a los largos viajes, emprendidos por ese pueblo comerciante. ¿Se dan ustedes cuenta de los peligros que acechan al viajero?

Acerca de admin

Lives in Mexico and works on migration and development, and works on image texts. Vive en México y trabaja en temas de la migración y desarrollo. Por aparte hace arte con imágenes y textos.
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