EL INDIO REY SE VA A MEXICO

Bueno, el Indio Rey se fue a México, no había nada, nomas había un caserío en donde vivían los indios y los españoles, quienes antes arrancaban las minas. Llego el Indio Rey con su gente. Y el Rey Español no se enojo; se quedo callado. Al llegar fue a hablar al Rey Español.

–          Bueno, vine a vivir aquí, porque todo lo que hay en estas tierras es de nosotros. – le dijo al Rey Español.

–           Si es que viniste a vivir aquí, está bien. Vamos a estar juntos. A ver cómo nos va. – contesto el Rey Español.

Se hablaron así, se hablaron bien, no discutieron, no les faltaba nada.

 Ya después le dijeron al Indio Rey:

–          Vamos, vamos a bañar.

 Se juntaron y se fueron a bañar un día. Llegaron al agua, al mar parece, cerca de donde estaban las minas. Se desvistieron para bañar. El Indio Rey tenía puesto su anillo, el que se había encontrado. Cuando se metió a bañar, no quiso entrar con todo y anillo. Se lo  quito  y lo puso sobre su camisa. El Rey Español y su gente vieron que se había quedado el anillo. Cuando los reyes se acabaron de bañar, salieron del agua. Haciéndose que se respetaban mucho, los hombres del Rey Español levantaron la ropa del Indio Rey y lo sacudieron para que se la pusiera. Pero ¿Qué crees? Tiraron el anillo en medio del agua cuando sacudieron la camisa del Rey. ¡El anillo se fue hasta el fondo del agua!

 Cuando el Rey llego, se dio cuenta que no estaba su anillo. Se puso triste.

 –          ¿Qué hago ahora? Perdí mi anillo; ya no lo traigo. – dijo llegando a su casa. No sé qué hare, porque mi dinero se va a ir todo. Mañana y pasado mañana ya no habrá dinero y me quedare muy pobre. No sé que voy a hacer. – dijo. El estaba muy triste.

 Entonces el perro del Rey hablo:

–          Así como están las cosas, no debes preocuparte. ¿Por qué te pones muy triste? Lo que pasa es que te hicieron un mal cuando te fuiste a bañar con aquellos. Tú te confiaste mucho. Pero no te preocupes. Yo voy a buscar el anillo. – dijo el perro.

–          Por favor ve a buscarlo. – dijo el Rey.

–          Lo voy a traer, no pienses más. Tú quédate aquí porque yo me voy. – dijo.

 Bueno, el perro fue al lugar donde se habían bañado. Se metió en el agua, pero no podía alcanzar  el anillo, ya había visto que esta hasta el fondo del agua. Solo quedo flotando, porque no tenía fuerzas.

–          ¿Qué hago?  ¿cómo lo voy a alcanzar? Si no lo alcanzo voy a tener que dejarlo. – se dijo el perro.

 Bueno, el perro le hablo a un pez:

–          ¿No quieres hacer el favor de ayudarme? Fíjate que sufre mucho mi amo. Se le perdió algo. Ya vi que está en el fondo del agua. Pero yo no puedo bajar hasta allá. Aunque eche todas mis fuerzas no puedo. En cambio tu ya estas acostumbrado, porque de por si vives en el agua. Hazme un favor: ve a sacarlo, te lo ruego. – dijo el perro.

 Entonces el pez dijo:

–          Si ¿Cómo no? si es cierto que se perdió algo, yo rápidamente puedo ir a traerlo. – dijo el pez.

–          Por allá esta. Aquí te vas derechito; lo vas a encontrar. Me lo traes ¡por favor! – dijo el perro.

El pez se sumergió en el agua y pronto lo encontró. Al salir, traía el anillo.

–          Mira si lo encontré. ¿nada mas era eso? – dijo el pez.

–          Si no más era eso. Muchas gracias que me lo hayas sacado. Ahora que ya lo encontramos voy a entregárselo a mi amo. – dijo el perro muy contento.

 El perro regreso con el anillo en la baca; así lo llevo hasta la casa de su amo. Cuando llego a la casa le entrego el anillo.

–          Mira, mi amo: aquí lo tienes; encontré el anillo que habías perdido. Aquí esta; ya no te preocupes. Todo está arreglado. – dijo el perro.

 Entonces el Señor Rey dijo:

–          Ahora ya estoy muy contento. Cuando se había ido mi anillo, yo estaba muy triste. Ahora no estoy preocupado. – dijo el rey muy feliz.

 Bueno, cuando el Señor Rey encontró su anillo:

–          Ya no me lo voy a poner, ya no lo voy a sacar, mejor lo voy a guardar aquí en mi casa. Ustedes no lo vayan a ir a tocar donde lo voy a guardar. – les dijo a su hija, a su mujer y también les dijo a todos sus hijos.

–          Bueno, no está bien. – contestaron  todos sus hijos.

Para nada tocaban el anillo; ni siquiera lo miraban.

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Lives in Mexico and works on migration and development, and works on image texts. Vive en México y trabaja en temas de la migración y desarrollo. Por aparte hace arte con imágenes y textos.
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