BUSCAN REY

En ese tiempo estaban pensando en quien podía ser el Rey. Todos los días domingo se reunían. Uno de esos días llego el joven diciendo:

–          “Yo si puedo ser el Rey”.

 Pero nadie le hizo caso al señor Rey. No lo nombraran porque nadie lo quería.

–          “¿Pero qué hare pues? ¿Por qué no me quieren nombrar como Rey? ¿Por qué no me tratan como hombre? Será porque me ven pobre y ven que no tengo camisa, que no tengo casa. Por eso dicen que soy pobre. Pero no, mejor voy a hablar con los viejitos y con las autoridades de la agencia, para ver si quieren venir a visitarme en mi casa, para que vean que tengo mucho dinero. Hasta ahora no han visto, por eso no me hacen caso” –dijo el joven haragán.

 Fue a ver a los viejitos de la agencia.

 –          Miren, vine a visitarlos, vine a hablarles hasta aquí. ¿todavía no han encontrado al Rey? Entonces nadie nos va a defender, nadie nos quiere cuidar. Pero yo estoy decidido a ser Rey, porque yo puedo, no vayan a creer que no tengo nada. Si quieren vayan a visitarme a mi casa, vayan a ver mi casita, mi dinerito y las cosas que tengo. Por eso tengo el corazón puesto en ser el Rey. Ustedes, no han ido a mi casa; por eso pensaran que no tengo nada.

 Entonces los viejitos hablaron entre si y dijeron:

 –          Pero ¿Por qué no le creemos? Vamos a ver a su casa, a ver si es cierto lo que nos está diciendo. Pero ¿pero porque será que así hace? ¿no será que tiene rabia? A lo mejor está descompuesta su cabeza, porque no tiene casa y no sabe trabajar. Bueno, vamos a ver. – Dijeron los viejitos y las autoridades de la agencia.

 Cuando llegaron a la casa:

–          Vengan, viejitos, entren a ver. Esta grande mi casa, pero ya esta llena. Por eso ya no hay lugar para que puedan entrar. Miren que tanto es mi dinerito. –dijo el futuro Rey.

–          ¡carajo! ¡de verdad que hay! ¿en donde encontraste tu dinero? ¿Cómo lo conseguiste? ¿Por qué te haces muy pobre, pues? –dijeron las autoridades de la agencia.

 Contesto el joven haragán:

–          Les voy a decir claro, viejitos: no lo encontré por ahí, ni vendí nada, si no encontré mi regalito. A lo mejor me tuvo lastima Nuestro Señor. Donde ando vagando y ando jugando, allí encontré este anillo, este bastón y este incensario. Estas son las cosas que me están trayendo el dinero, porque entes de que los encontrara yo no tenía nada. Ahora ya tengo mi dinerito, ya me siento muy contento, ya puedo ser Rey como les he dicho a los otros. ¿ustedes que piensan? Ya que sufrieron en venir a ver mi casa y mi dinerito. Si les gusta y no conocen el dinero, prueben para que vean como es mi dinerito. ¿o será que tienen más ustedes?

 Entonces busco su jicarita y midió una jícara de dinero.

–          Tengan un poco para que compren lo que quieran.

–          Muchas gracias por tu dinero. Ya nos dimos cuenta que si tienes. Vamos a preguntarle a la gente, a los hombres, a ver que dicen. A lo mejor tú tienes que hacer el sacrificio… porque ¿a quién mas, vamos a nombrar si nadie puede? –dijeron los viejitos de la agencia y los demás que los acompañaba.

 –          Pero esta si puede –dijeron entre sí. –vamos a ver que dice la gente.

Bueno, llego otra vez una orden y vino también un español para entrevistarse si ya habían nombrado un Rey.

 Las autoridades y los demás viejitos que habían ido a ver la casa del joven haragán platicaron:

–          Este compañero dice que quiere quedar como Rey. ¿ustedes que piensan? Porque tengo entendido que ustedes no lo querían. Es cierto que antes lo decíamos que no. Pero yo ya fui a su casa ya fuimos a ver si tiene dinero. Esta llena toda su casita. ¡caray, ya no tiene donde meterlo! Pero no lo tiene dinero, también tiene la suerte. Dice que encontró un anillo en Muxul Vitz. También encontró un bastón y un incensario en Mixik’ Balamil. Yo creo que tuvo lastima Nuestro Señor. A lo mejor vio su pobreza. De dinero, tiene mucho. Por eso no se, ¿Qué dicen ustedes? ¿si va a quedar? ¿será que puede? ¿ustedes, que piensan? –dijeron los viejitos y las autoridades de la agencia que habían ido a ver la casa.

Los hombres contestaron diciendo:

–          Si tiene dinero es verdad lo que ustedes dices, está bien que se quede y haga el favor de cuidarnos. ¿Qué esperamos? Porque lo que queremos es que tenga dinero y que pueda mantener a todos los hombres que se reúnan para defendernos. Los que no tenemos nada ¿con que podemos esperanzarnos? Pero si el si tiene. Por eso siente que puede.

 Entonces el español dijo:

–          Si ya hay alguien nombrado ¿Quién es? ¿hay alguien que se siente hombre?

–          Si hay. Es este. El dice que va a hacer favor, que puede ser Rey, que tiene dinero. Y ya fueron a comprobarlo. –contestaron los que ya sabían traducir un poco al español. Antes se hablaba muy poco el español. No hablaban como ahora, que ya muchos de nuestros compañeros lo saben. Antes era difícil encontrar alguien que hablara castilla.

 El español interrumpió:

–          Está bien, pues. Así queremos. Vamos a reunirnos. De ninguna manera nos vamos a dejar, porque ahora ya ese va a hacer favor de ser el Rey. Ahora si vamos a brindar, vamos a hacer una fiesta, y vamos a decir una viva. Digamos: ¡viva la gente indígena! ¡que  viva el indio lacandón! ¡arriba la gente azteca! ¡arriba la gente de Cuauhtémoc! –dijeron los españoles.

–          Bueno, ahora que ya hay un Rey, hagamos una fiestecita. Veamos como el nos defenderá. –dijeron.

–          Bueno ahora mismo empecemos a luchar. Mandemos un oficio por orden del Rey preguntando por que actúan así los otros españoles, ¡pero ya es por orden del Rey! Y de hoy en adelante tenemos que decir Señor Rey.

 Entonces se fue a Tuxtla, donde vivían los españoles amigos. Allí se llevaron al Rey. Cuando se fue no tuvo que llevar cargando su dinero, ni sus cosas. Lo único que se llevo fue el anillo, el bastón y el incensario. Dicen que al amanecer, el dinero ya estaba en Tuxtla. Entonces hicieron una pequeña capital, donde iban a vivir, pero era muy pequeña todavía.

Acerca de admin

Lives in Mexico and works on migration and development, and works on image texts. Vive en México y trabaja en temas de la migración y desarrollo. Por aparte hace arte con imágenes y textos.
Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Enlace permanente.